Aplicaciones
La principal aplicación de la inducción electromagnética es, sin duda, la producción de energía eléctrica en grandes cantidades mediante los alternadores.
Además, gracias a este fenómeno funcionan los transformadores eléctricos.
Pero existen muchas más aplicaciones, como, por ejemplo, los relés diferenciales, la pinza amperimétrica, los hornos de inducción, ...
El alternador

Por ejemplo, en un alternador trifásico con un par de polos en el rotor, una rueda polar con un fuerte campo magnético gira a 3.000 revoluciones por minuto (50 vueltas por segundo) e induce en las tres bobinas del estator una tensión alterna trifásica de 50 Hz que se transporta y distribuye hasta los centros de consumo.
En el caso de un alternador eólico, el principio de funcionamiento es exactamente el mismo, pero la energía mecánica que hace girar el rotor proviene del viento. Las palas transforman la energía cinética del aire en movimiento en energía mecánica de rotación. Esa rotación se transmite al eje del alternador mediante una caja multiplicadora.
Como la velocidad del viento no es constante, la velocidad de giro tampoco lo es, por lo que la frecuencia y la tensión generadas inicialmente pueden variar; por ello, la energía producida suele pasar por sistemas electrónicos de potencia que rectifican y convierten la corriente para adaptarla a una frecuencia estable de 50 Hz antes de su inyección a la red eléctrica.

El transformador

Un transformador posee dos bobinados, uno primario y otro secundario, que se arrollan sobre un núcleo magnético común, formado por chapas magnéticas apiladas.
Al conectar el bobinado primario, de N espiras, a una tensión alterna U₁, se produce en el núcleo magnético un flujo variable (Φ). Este flujo variable se cierra por todo el núcleo magnético y corta los conductores del bobinado secundario, por lo que se induce una fuerza electromotriz en el secundario que dependerá del número de espiras del mismo.
En el caso de que el número de espiras del secundario sea mayor que el del primario, la tensión del secundario también será mayor.
Cargador inalámbrico

El cargador inalámbrico es capaz de cargar la batería de un teléfono móvil sin tener que conectar el cable del cargador.
Para ello utiliza un cargador inalámbrico conectado a la red eléctrica (transmisor), que genera un campo magnético alterno de alta frecuencia.
El teléfono debe venir equipado con un receptor de carga inalámbrica. El campo magnético del transmisor induce una tensión eléctrica en la bobina receptora que alimenta al cargador interno del teléfono sin necesidad de cables.